domingo, 11 de enero de 2026

Las campanas de Notre Dame

    La ciudad parecía una miniatura esculpida en  piedra por cuyas calles deambulaban la prisa y la rutina. Las gárgolas semejaban reírse de las multitudes.  Atronaron las campanas sobre dos jóvenes que contemplaban el horizonte, aupados a una de las torres de Notre Dame.

—¡No se como puedes dormir con este ruido!

—La costumbre.

—Ahora que hemos acabado con el malvado juez Frollo, puedes buscarte una morada más apropiada.

—No, Esmeralda. Este es mi lugar, aquí soy feliz.

—¡Ah, la felicidad! Que concepto más fugaz e incierto.

La chica le guiñó unos de sus ojos verdes y se apartó el cabello encaracolado. La piel agitanada de sus hombros asomaba impúdica sobre el vestido.

—Tú ya la saboreas, el capitán Febo bebe los vientos por ti.

—¡Uf, quita, Quasimodo!

—Yo pensaba que…

—Está de buen ver pero es un poco infantil y además, le huele el aliento, ¡puaj!

—Entonces ¿no estás… enamorada?

—Yo siempre estoy enamorada, ¿tú no?

Al jorobado se le encendieron las mejillas. Bajó la vista y cuando reunió valor para mirarla de nuevo, la sonrisa coqueta de Esmeralda le recordó que nunca podría tenerla.

—Es inteligente, audaz y con un corazón como esa campana.

Quasimodo siguió la dirección del dedo, mas allí no había campana alguna. Cuando volvió el rostro hacia la muchacha, sus labios carnosos ya se estrellaban contra los suyos. El corazón le golpeó el pecho más fuerte que el badajo metálico. A Esmeralda también le olía el aliento, pero a Quasimodo no le importó demasiado.


Puedes leer el resto de relatos del reto aqui.

40 comentarios:

  1. ¡Delicioso giro erótico-gótico! Quasimodo besando a Esmeralda pese al aliento... ¡eso sí es justicia poética! Enhorabuena. Abrazo.

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    1. Hola Eitán. El amor es más fuerte que esas minucias, al menos al principio porque con la costumbre ya todo se magnifica. espero que les vaya bien. Un abrazo.

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  2. ¡Ay! Buenísimo, Jorge. Lo del aliento de Esmeralda es una genialidad y el giro que le has dado a la historia me ha encantado. Quasimodo merecía realmente este final.

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    1. Hola Marta. Si es que el amor no es todo color de rosas, hay que apandar con lo bueno y lo malo. Lo malo de las pelis de Disney es que los finales son muy edulcorados y sujetos a los estereotipos sociales, lo bonito en efecto hubiera sido que Esmeralda y Quasimodo acabaran juntos, o que la Dama se convirtiera en vagabunda, o que la Bella se convirtiese en bestia (como Fiona). Un abrazo.

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  3. Muy bueno. Me encantó la frase "el corazón le golpeó más fuerte que el badajo metálico". Ya quisieran muchos regatoneros y traperos componer una frase de ese calibre poético. Y el giro del aliento, ¡genial! Turbando el arquetipo de la belleza. A Víctor Hugo le hubiera hecho esbozar una sonrisilla, seguro. Enhorabuena y gracias.

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    1. Hola Fernando. Es que la belleza poética hoy en día no se valora jaja. Un abrazo.

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  4. Jamás hubiera imaginado que a Esmeralda le olía el aliento, ja, ja. Muy buen relato y muy buen final para la historia.
    Un abrazo.

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    1. Si es que el amor solo es perfecto sobre el papel, en la realidad hay que convivir con esos pequeños inconvenientes. Gracias Rosa. Un abrazo.

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  5. Hola Jorge Quasimodo y Esmeralda juntos a pesar de todos los contratiempos es digno de un aplauso.
    Resaltó de tu cuento la frase" el corazón le golpeó más que un badajo metálico".
    Pues si que le golpeó con fuerza...
    Un abrazo
    Puri

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    1. Hola Puri. ya se merecían estos dos estar juntos, si. Un abrazo.

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  6. Jajja... ya era hora de que esta historia acabara bien👏👏
    Abrazooo

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  7. Hola Jorge, concuerdo con Gabiliante, es refrescante leer que por fin el pobre Quasimodo se queda con la chica. Lo has contado de forma estupenda, agradable y con su toque de humor. Te felicito.

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    1. Hola Ana, pues me alegro que te haya resultado agradable, y el humor que no falta nunca. Un abrazo.

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  8. Hola Jorge, una historia con un bonito final. A leerla yo me imaginado que es Esmeralda la que besa a Quasimodo. O sea como fuere, me ha gustado mucho tu relato.Un abrazo

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    1. Hola Ainhoa, creo que Quasimodo nunca se hubiera atrevido a dar el primer paso. Un abrazo.

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  9. Este microrrelato es una subversión audaz y liberadora del clásico. Al invertir los papeles y otorgar a Esmeralda la agencia total sobre su deseo —un deseo que elige expresarse con el marginado, no con el héroe convencional—, el texto dinamita las expectativas románticas de la obra original. La felicidad ya no es un concepto "fugaz" para quien decide dónde y con quién probarla, convirtiendo el final en un acto de justicia poética y de reivindicación íntima. Abrazos virtuales

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  10. Un final alternativo dulce, tierno y muy humano para El jorobado de Notre Dame. Aquí Quasimodo no queda en la tragedia eterna: gana un beso de Esmeralda (y su aceptación plena, con todos los defectos incluidos, como el mal aliento mutuo). Esmeralda se muestra juguetona, libre y sin idealizar a Febo, mientras Quasimodo pasa de la resignación al valor de intentarlo. El contraste con el clásico es refrescante: en vez de sacrificio y soledad, hay un momento de reciprocidad real, aunque fugaz.
    Romántico, ligero, con humor sutil y un toque pícaro.
    Saludos!

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  11. Y luego fue cuando Cuasimodo se despertó del sueño.
    Nah, ahora en serio. Muy divertido y visual esta versión de la historia.

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    1. Hola Noelia, pobre, no puede haber sido un sueño, dejémosle disfrutar. Un abrazo.

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  12. Como decian en aquella famosa película..."nadie es perfecto"! Je je! Un abrazote!

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  13. El amor es ciego, sordo, mudo y huele no más que el aire perfumado de la amada-o.
    Hay que jorobarse con el amor.
    Me gustó ese irónico texto erótico, gótico, festivo.
    Abrazo.

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    1. Hola Francisco, muchos adjetivos para un texto tan pequeño, muchas gracias. Un abrazo.

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  14. Estupendo, Jorge! Quien dijo que existe la perfección?
    Un abrazo

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    1. Hola Mirna, alguien lo habrá dicho, pero se equivocó. Un abrazo.

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  15. ¡Hola Jorge! Muy buen giro para la historia del jorobado de Notre Dame.
    Un saludo.

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  16. Erótico-gótico he leído por los comentarios. No podía ser más acertado. Al final, como se suele decir, a uno, o una, lo admiran por sus virtudes, pero se les quiere por sus defectos. Al lado de Quasimodo, todo podría ser defecto, pero y al lado de Esmeralda lo contrarío. Al final supieron ver sus defectos, jeje. Un abrazo, Jorge

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    1. Hola Pepe, en el amor al principio los defectos son virtudes... luego ya pueden ser cualquier cosa. Un abrazo.

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  17. Ohhh, precioso final para el jorobado de Notre Dame, me ha encantado, Jorge. Un abrazo.

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    1. Hola Lola, pues si a ti te ha encantado entonces a mi también. Un abrazo.

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  18. Hola Jorge,
    ¡Por fin! ¡Por fin! ¡Por fin! Se dan vuelta las tornas, Quasimodo besa a Esmeralda, a ella el Capitán Febo le parece infantil, a Esmeralda le huele el aliento y Disney se revuelve en su cajón de hibernación, maldiciendo porque ¡su historia no era así! ¡Ya era hora de cambiar el edulcorado cuento!
    Me ha encantado. Un abrazo, Marlen

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    1. Hola Marlen. Es una historia más tipo Pixar que Disney, para mi son preferibles. Un abrazo.

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  19. Pues ya lo ha resumido Marlen a la perfección en cuatro líneas. Y a mí también me ha encantado, Jorge, has vuelto a dejarnos un ejercicio de maestría literaria.
    ¡Gracias por el regalo y enhorabuena!
    Un abrazo, compañero.

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  20. Muy bUEn relato Jorge, que poco os visito, espero hacerlo más a menudo. Mi ista veces hace cambios que me trastoca el poder leer y comprender. Un abrazo.

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    1. Hola Mamen, pasa por aquí cuando quieras, se te echa de menos. Espero que te mejores. Un abrazo.

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