lunes, 26 de octubre de 2015

La procesión de las ánimas

Nací un primero de Noviembre. Mi hermano gemelo sobrevivió tan sólo un par de semanas. Madre me contó como al bautizarme el sacerdote confundió el óleo bautismal con el de difuntos. Mal presagio.

Han pasado veinte primaveras. Hace un mes falleció mi padre y tuve que enterrarlo en la pequeña aldea perdida en el interior de la sierra de Ancares donde me crié. Ahora Amelia me ha hecho regresar. La que fue mi primer amor, fallecida en la flor de su juventud en un maldito accidente de tráfico. Un nuevo sepelio.

Demasiadas caras conocidas en la decrépita iglesia. Se me ha hecho noche ahogando en vino las penas con los amigos en la cantina. Enfilo el camino hacia la casa donde todavía vive mi anciana madre, un sendero lúgubre que serpentea entre los prados alejándose de la aldea.

Escucho voces recitando una letanía, una multitud enfundada en hábitos blancos se aparece ante mí al doblar un recodo. Al frente un alma desgraciada sostiene la cruz. He visto ese rostro antes… me asaltan los recuerdos, mi hermano, mi padre, mi amada Amelia… ¡he visto antes ese rostro, estoy seguro!… tú que me estás leyendo en este instante… tú… ¡eres tú!


NOTA: primer relato para el CONCURSO DE MICROCUENTOS "MICROTERROR IV" del Círculo de Escritores.

24 comentarios:

  1. Hola Jorge.
    Me encantó.
    Muy bien escrito.
    Pensé que él que iba a adelante eras tú, que ya estabas muerto.
    Un gran abrazo.

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    1. Gracias Lucía, esa era la idea, despistar al lector sobre el final. Me alegra que te haya gustado. Un saludo.

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  2. Pues lo has logrado. Despistar al lector, digo. Menudo final tan bueno. Un abrazo y suerte con el cncurso

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    1. Bueno estos relatos tan acotados (200 palabras en este caso) no dan para recrearse mucho así que se intenta ocultar el final lo más que se pueda. Gracias por pasarte Ana. Un abrazo.

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  3. El lector se encuentra al frente de esta procesión de ánimas, una original jugada final.
    Un micro de terror con una narración intensa e inquietante. Muy bueno, Jorge.
    Saludos, Compañero.

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    1. Gracias por pasarte Edgar, me alegra que te haya gustado, suerte a tí también en el concurso. Saludos.

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  4. Oye, gracias por lo que nos toca, ehh. Como mañana esté muerto vuelvo para restregártelo.
    En fin, a pesar de la jugada tendré que reconocerte lo bueno del relato, je, je. Los que conocemos bien el paisaje que estás describiendo damos fe de que... puede no ser ficción
    Bromas aparte, desde el primero al último párrafo, me parece un magnífico micro de terror y te deseo suerte en el concurso Jorge. Un abrazo compañero

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    1. Bueno ya es "mañana", yo de momento sigo vivo, espero que tu también Isidoro, pero si no es así mejor abstente de comentar que da un poco de yuyu que un muerto comente en mi blog jeje. Y sí, como dicen en nuestra tierra, "habelas hainas" así que uno no puede fiarse de lo que se vaya a encontrar por esos caminos gallegos. Un abrazo paisano.

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  5. ¡Vaya final, Jorge! ¡Wuau!
    ¡No quiero estar ahí, no quiero!
    Te felicito, muy original.
    Un bico.

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    1. Gracias Sue, Aquí en Galicia nos encontramos a la Santa Compaña cada dos por tres jeje. Fuera bromas, me alegra que te haya gustado. Un saludo.

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  6. Muy buen micro relato. Gracias por aportarlo al concurso del Círculo de escritores, Jorge.
    Un abrazo.

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  7. Uff, menudo final!! Muy bueno!! Pero creo que te equivocas.. no soy yo!! jejeje Un abrazo :)

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    1. mmmm juraría que no me equivoco Elena... me da que era ese mismo rostro el que ví jeje. Gracias por pasarte por aquí. Un saludo.

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  8. Me alegra haber encontrado este micro que no llegué a leerte para el concurso (lo que es un pequeño fallo mío, ya que el del pacto sí lo leí). Eso sí, me encuentro vivito y coleando al tiempo que te escribo el comentario jaja.

    Me ha gustado mucho tu micro, es verdad que cuando tenemos un límite de palabras, es un gran arte el condensar del mejor modo posible la narración. Sin embargo, si te quedastes con ganas de contar más, ya que ha acabado el concurso puedes ampliarlo y desplegar todo lo que guardaras en el tintero :)

    ¡Un abrazo Jorge!

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    1. Es cierto que el límite de 200 palabras es escaso y hay que hacer números para encajar el relato, aunque eso nos habrá pasado a todos los participantes en el concurso. Siempre he querido escribir una historia sobre esta tradición tan gallega, pero en relatos de terror es fácil caer en clichés muy usados y a mi gusta, aunque no sé si siempre lo consigo, escapar de lo obvio, así que a ver si algún día llega la inspiración. Gracias por tu lectura y comentario José Carlos. Abrazos!

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  9. Un final que pone los pelos de punta porque además no te lo esperas (gran dominio del giro final). Por lo demás la historia da para un relato más tarde (tantas muertes no puede ser algo casual), aunque claro en este caso es un microrrelato y hay que constreñirse al límite de 200 palabras. Destacó especialmente la ambientación en Galicia más mágica, en este caso de interior. En otros relatos también lo has hecho, por lo que déjame felicitarte por recrear tan bien la tierra en la que vives y de la que te sientes orgulloso.

    Abrazos.

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    1. Como dices el límite de 200 palabras te ata bastante las manos y tienes que ceñirte sólo a lo importante. Las muertes son un intento de confundir al lector respecto al verdadero final. No había pensado en continuarlo pero a lo mejor un día se me ocurre algo. Gracias por la visita Enrique. Un abrazo.

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    2. ¡Anda! No te conocía esta faceta de micro cuentista. Es un gran cuento (me gustan muchos los cuentos donde hayan muertos y símbolos religiosos)…este no es exagerado, no se te ha pasado la mano con la fantasía…ocurre como en las pelis de miedo, que si se pasan pierde el efecto. Genial todos los guiños…la confusión del óleo bautismal con el de los difuntos…la fecha de nacimientos…los aparecidos en la noche de difuntos, las tradiciones de muertos…y el golpe efectista final que sin él, un micro, no tiene fuerza.
      Enhorabuena por el merecido premio Jorge.

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    3. jeje Isabel no he ganado yo nunca un premio en estos concursos. Además como ya comenté en otras ocasiones, en este tipo de relatos siempre me falta espacio, expones un montón de ideas sin tiempo a hilvanarlas ni darles forma. La idea era precisamente despistar al lector al principio para ofrecer la sorpresa final, que en un microrelato es a lo poco que se puede aspirar. Gracias por el comentario y por pasarte.

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    4. Tranqui...yo tampoco he ganado un premio nunca...salvo algunos escolares de hace la tira de años...pero premios si que tengo, el de los compañeros con los que comparto cuentos ¿te parece poco?

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    5. ´sigo...se me cortó. Nunca he hecho un micro, no me parecen faciles, hay que ser efectista y contar mucho en poco espacio, e impactar...hay unos cuantos buenos micros que he leido, entre ellos, por ponerte un ejemplo, el de: ""Llegué, vi, vencí"

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