Maldita sea la infausta hora en que se me ocurrió asomarme a ese limbo prohibido a los mortales.
Mi profesión me permitió hacerme con una pequeña fortuna y relacionarme con la alta sociedad. Los barones de Tremaine buscaban casar a su hija, que acababa de cumplir los dieciséis, y un médico de creciente prestigio constituía un buen candidato. Lady Leana era una joven encantadora, de larga melena rubia y vivaces ojos tan azules como el cielo de una mañana primaveral. Pareciera que le costase esfuerzo no exhibir una permanente sonrisa, que le punteaba dos simpáticos hoyuelos en ambas mejillas. Destilaba la inocencia y ensoñación propias de su edad, mas era inteligente y de conversación mordaz, ¡jamás conocí a nadie con tanta pasión por la vida! No fue difícil engatusarla, los dieciocho años que le llevaba nunca fueron impedimento. Podría ser, estoy convencido, la esposa perfecta, pero, ¿acaso no debe un hombre ser consecuente hasta el extremo con sus deseos?
Al poco de
casarnos adquirí una solitaria mansión en un paraje boscoso y umbrío. Se decía
que la hermana del último propietario, Lady Madeline, fuera enterrada viva en
la cripta. La casa Usher había sido reconstruida y puesta a la venta tras unos
turbios sucesos sobre los que no quise indagar en demasía. Leana añoraba el
bullicio de la ciudad y la compañía de su familia, mas enseguida comenzó a
sentirse decaída y cada vez con mayor frecuencia debía guardar reposo. Los
médicos no daban con el mal que la aquejaba. ¡Sí, lo confieso! la necesitaba
enferma para que nadie se sorprendiese si el resultado de mi experimento era
una muerte definitiva. Y la quería débil y manipulable. El veneno que le
suministraba era discreto y eficaz.
Fue una triste
noche de noviembre. El viento aullaba como un lobo solitario y caía un aguacero
con abundante aparato eléctrico. Parecía, ¡oh Dios mío!, que la naturaleza me
reprochase mi infame conducta. Leana llevaba dos días sin levantarse. La convencí
para que aceptara someterse a hipnosis con objeto de profundizar en la causa
subconsciente de su mal, aunque yo ambicionaba crear un vínculo que facilitase
traerla de vuelta de entre los muertos. ¡Cuán caro pagaría ese error! Comencé a
aplicar los pases mesméricos frente al rostro de mi mujer, hasta que empezó a
caer en un sopor cada vez más profundo. Después, coloqué varios electrodos
sobre su costado, junto al esternón y bajo sus senos, sus blancos y ardientes senos
—la deseaba, maldita sea la concupiscencia de la carne—, conectados a una
batería eléctrica.
—Traspasarás
el umbral del más allá, y me traerás de vuelta sus secretos —le susurré
eufórico.
Advertí como
entreabría los ojos y me apretaba ligeramente la mano. Su rostro se arreboló de
encarnado y aspiró una súbita bocanada.
—¿Qué vas a
hacer? —musitó.
—Será, si Dios
lo quiere, un viaje de ida y vuelta, amor mío.
Me puse a
horcajadas sobre ella, tomé un almohadón y sin permitirme un titubeo lo apreté
con fuerza contra su rostro. Sentí como se revolvía con las pocas energías que
le quedaban, sentí latir su corazón bajo las sábanas, noté como sus últimos
estertores la convulsionaban bajo mi cuerpo, igual que se estremecía de puro placer
cuando le hacía el amor. Después, silencio. Comprobé que ya no tenía pulso.
Esperé unos
segundos y le apliqué varias descargas galvanizantes. Le tomé el pulso de
nuevo, su corazón seguía mudo. Volví a utilizar la técnica. Leana estaba tan
muerta como antes.
—¡Vive! —grité
histérico— ¡Quiero que me cuentes lo que han visto tus ojos más allá de la
muerte!
De nuevo la
electricidad recorrió sus nervios, su cuerpo se agitó en espasmos y arqueó la
espalda sobre el catre, los pezones se le erizaron, su rostro se desfiguró en
horrendas muecas y emitió un quejido ronco. Luego habló, con un hilo de voz apenas
perceptible.
—¿Quieres
saber lo que hay aquí?
Mis dedos apretaron su muñeca, las sienes casi me estallaron al comprobar que ¡seguía sin pulso! Oí
una risa femenina, parecía reverberar en la estancia, multiplicándose.
—¡Ven a verlo!
Noté como si
alguien tirase de mí hacia el cadáver. Escuché reír con más fuerza.
—¡Ven! —no pude reconocer su voz.
Me sentí caer
por un negro túnel hacia el abismo. Entonces comprendí, ¡el vínculo que la
hipnosis había creado con Leana permitía moverse en ambos sentidos! Y allí, al
final, allí estaba ella, tan hermosa y altiva como siempre, tan dulce, tan
sensual, Lady Leana de Tremaine. Mas, ¿acaso el terror me hacía perder la
cordura? Amortajada, las vendas hechas jirones, los brazos y manos descarnados,
las cuencas vacías y tenebrosas —¿acaso no oía dos risas de mujer?— a su lado esperándome
—¡ven!— ¡la desdichada Lady Madeline Usher!
Relato para la
XXXII edición del concurso El Tintero de Oro: Cuentos Macabros, de Edgar Allan
Poe. El cuento está inspirado en La caída de la casa Usher, donde se
ambienta la escena principal y se rescata el personaje de Madeline Usher; Ligeia, en el que se inspira el personaje femenino Lady Leana de
Tremaine, y del que se toma su apellido de Lady Rowena Trevanion de Tremaine; y finalmente La verdad
sobre el caso del señor Valdemar, en el que se inspira la escena final en la
que el narrador se asoma a la muerte y se introduce la hipnosis como nexo de
unión entre ambas realidades.
Buenas tardes, Jorge:
ResponderEliminarGracias por compartir este relato, tan interesante como estimulante.
Es estimulante en su lectura como obra autónoma, alejada de su condición de aporte a un encuentro literario. Tu “Lady Leana” es un bello ejemplo de lo sugerente del uso del relato como parangón de la profecía autocumplida. Los personajes y situaciones funcionan por sí solos, sin necesidad de conocer su riqueza como metareferencias literarias. El arranque de ese fuljo de conciencia del personaje es una prolepsis nítida que vas asentando con diferentes recursos estilísticos (quizá el más brillante sea cuando el personaje pasa de su monólogo interior a cerrar ese primer diálogo asomándose a “ese limbo prohibido a los mortales”).
Es interesante como ejercicio de apropiacionismo literario: al uso de personajes o situaciones creados por Allan Poe, se une tu recurso a un lenguaje parejo al usado por sus diferentes traductores en sus reescrituras de Poe. Y es que la mala suerte que marcó la trayectoria literaria de Poe en vida, se ha trasformado en una afortunada cascada de brillantes escritores que lo han traducido o que habéis continuado su obra hasta la inmortalidad de la que disfruta.
Todo un regalo el que nos haces a tus lectores, Jorge. Gracias.
Hola Nino, bienvenido al blog. En general creo que en esta edición del Tintero de Oro todos hemos tendido a imitar un tanto la estética y las formas literarias de Poe, aunque su pulso literario es tan firme que de conseguir acercarnos a él, se vislumbran garantías de éxito. Mucho debemos a estos pioneros de la literatura de género, en este caso la literatura gótica, que abrieron camino e inspiración para generaciones futuras. Muchas gracias por comentar.
EliminarGracias, Jorge, por participar con este relato en el homenaje a Edgar Allan Poe. Un abrazo y suerte!
ResponderEliminarGracias a ti David. Por cierto, creo que introducir en las bases de la convocatoria la obligatoriedad de añadir algún personaje o localización de Poe ha sido un gran acierto, se están alumbrando muy buenos relatos. Un abrazo.
EliminarHola Jorge, quiso jugar con fuego y se quemó en sus locuras, un hombre inteligente y ambicioso de saber, no imaginó a dónde lo llevaría la ambición de saber del más allá y el mundo de los muertos, un relato muy entretenido , me gustó mucho, suerte en el concurso, saludos, PATRICIA F.
ResponderEliminarHola Patricia. Mejor le hubiera ido si pusiera su inteligencia y conocimientos al servicio de la sociedad, y no de sus excéntricas ambiciones personales. Gracias por comentar. Un saludo.
EliminarEl tema de jugar con fuerzas demasiado peligrosas.
ResponderEliminarY con el estilo de Poe, con la aparición de la famosa Madeleine Usher.
Bien contado.
Hola Demiurgo. Hay fuerzas que escapan a nuestro entendimiento, mejor dejarlas estar, Gracias por comentar.
EliminarImpresionante tu aportación al concurso.
ResponderEliminarUn abrazo.
Gracias Chema. Un abrazo.
EliminarSi Por levantara la cabeza que orgulloso se sentiría de leer sus historias combinadas bajo la inspiración de autores como tú... que incluso emulan su estilo a la perfección...
ResponderEliminarImpecable trabajo, pavoroso final con esas dos muertas invitándole a pasar... Una historia excelente y singular, de gran destreza narrativa.
Un abrazo y suerte!!
Hola Maite, Poe es Poe, los demás como mucho podemos aspirar a imitarlo pobremente. Creo que el protagonista pasará una eternidad muy divertida en grata compañía femenina. Un abrazo.
EliminarComo intuía, supera mis expectativas. Una trama muy bien armada que contiene los elementos fundamentales del género: misterio, miedo, erotismo. Este último muy sutil, como creo que corresponde y, sin llegar a ser motivo, es condicionante fundamental. Hemos recorrido un camino similar con la voz del narrador, pero en tu caso veo mejor reflejada la lucha interior de esa mente gracias a esas interrogantes y esas frases exclamativas, tan de Poe, que le dan carácter y sentido, y crean la sensación de excitación y definen la naturaleza del personaje sin necesidad de más descripciones.
ResponderEliminarLos elementos de Poe no solo están, es que tienen sentido y se engranan en la trama. El mesmerismo, por ejemplo, siendo un concepto poco conocido, está presente, pero en contexto, solo lo justo para no necesitar explicación. La intensidad de este párrafo "De nuevo la electricidad recorrió sus nervios, su cuerpo se agitó en espasmos y arqueó la espalda sobre el catre, los pezones se le erizaron, su rostro se desfiguró en horrendas muecas y emitió un quejido ronco" es bestial, y marca radicalmente el devenir de la historia; no solo por lo que dice, sino sobre todo por cómo lo expresa: es un increible pre-climax que sube la intensidad justo en el momento en que más se desea conocer el desenlace del misterio, en un párrafo que contiene en si mismo los elementos del género, misterio, miedo y erotismo, compendiados y presentados como diciendo: "prepárate, que ahora viene lo bueno". El desenlace posterior es sorprendente y radical, ese cabo suelto que le da un giro radical a la trama y que supone un salto radical en el devenir de la trama hasta ese punto. Como debe de ser.
El lenguaje me parece muy apropiado, cuidado con esmero y cumpliendo a la perfección con esa doble función de ambientación de la trama y contextualización del relato. Un gran trabajo. Se lo que cuesta, y también el riesgo que comporta abusar de algún recurso o desnaturalizar la historia con el más ligero traspié.
Ni que decir tiene lo que me ha gustado y he disfrutado de esta lectura. Venía ya bien referenciado, aún así ha sido un gratisimo descubrimiento.
Enhorabuena, un abrazo.
Hola Isra, bienvenido al blog. Efectivamente aunque el erotismo nos es troncal en el relato, me pareció que dejar algunas pinceladas hacían buen maridaje con el género de terror. Al hilo de lo que comentas, me sorprendió al leer tu relato lo parecido de la voz narrativa, de lo que deduzco que te has esmerado también en recrear a Poe. Mencionas un elemento a mi modo de ver clave en cualquier relato: no es solo lo que cuentas, sino que el cómo lo cuentas es parte esencial de las sensaciones que se hacen llegar al lector. Porque al final se trata de eso, que las palabras no se limiten a exponer una sucesión de hechos, sino que consigan provocar sensaciones más allá de la pantalla. Y para ello, la forma de organizar la historia, la información que se da al lector en cada momento, la pausa o velocidad del texto, las palabras escogidas, los diálogos... todo debe apuntar a ese objetivo. No es sencillo, y muchas veces el trabajo duro no garantiza el éxito.
EliminarMuchas gracias por tu exhaustivo análisis, Isra. Un abrazo.
Excelente entramado de varios de los mejores cuentos de Poe. Un lenguaje y un ritmo absolutamente acorde con el estilo del autor que homenajeamos. Un abrazo
ResponderEliminarMuchas gracias Juana, me alegra que te haya gustado. Un abrazo.
EliminarAtrapante historia, Jorge.
ResponderEliminarPobre loco... Recibió lo que se merecía.
Visto con ojos actuales, sería asesinato por violencia de género y luego suicidio.
Hola De la Flor, muy bien no le ha ido al iluminado este. Gracias por comentar.
EliminarMagnífico, Jorge. Un relato que lo tiene todo, maravillosamente escrito. Has dado muy bien con el tono de la voz narrativa para desvelar la locura y desesperación del protagonista. La ambientación, el final, los guiños a Poe... Me ha encantado. Felicidades y mucha suerte.
ResponderEliminarHola Marta. El personaje esta un tanto loco, y como todos los locos cree que él es el cuerdo y los locos son los demás. Aunque, ¿Quiénes no estamos un poco locos al menos? Pobre de aquel que sea enteramente cuerdo. Me alegra que te haya gustado. Un abrazo.
EliminarHola, Jorge. Me ha gustado mucho todo el relato que has armado. Los diálogos son muy buenos, el desenlace , la ambientación y el macabro ritual que lleva a cabo el protagonista, que hace que sintamos verdadera lastima por su esposa. Luego el narrador en primera, lo bordas. En resumen, otro gran trabajo. Un abrazo y buen fin de semana.
ResponderEliminarHola Pedro, Poe siempre narraba en primera persona, al menos no le recuerdo nada diferente, y pienso que para el relato corto la primera persona viene mejor, pues logra transmitir con mayor fidelidad a los lectores. Otra cosa es el relato largo, donde puede haber muchas circunstancias que se deben dejar en boca de un narrador onminiscente. Muchas gracias por comentar. Un abrazo.
EliminarHola, Jorge. Has conseguido un conglomerado de historias bien compacto y sin fisuras. Me has atrapado con ese estilo de Poe fusionado también con el tuyo. Creo que es un autor con el que te identificas muy bien por la forma de narrar y esa profundidad de letras. Ademas del misterio, y, sobre todo, de como cuentas las cosas, primero las muestras para seguidamente dar el giro. Eso creo que fue lo que más me gustó. Ese tira y afloja que atrapa al lector que quiere seguir jugando a ese juego donde tú eres juez y ejecutor.
ResponderEliminarMe gustó mucho. Muy fluido, a pesar de la densidad y profundidad, y con un terror psicológico estremecedor.
Un abrazo y mucha suerte!
Hola Pepe. Interesante eso que comentas, porque es algo que procuro aplicar a todo lo que escribo, plantear una situación para luego intentar llevarla por un camino difícil de prever a priori, dejando entre medias guiños al lector que hagan mantener el interés. Sobra decir que seguramente muchas veces no consiga ese efecto. me alegra que te haya gustado. Un abrazo.
EliminarMadre mía!!! Es terrorífico. Que sensación de ahogó he sentido. Te aplaudo. Un placer leerte. Saludos
ResponderEliminarHola Nuria. Espero que hayas recuperado ya el aliento! Gracias por comentar. Un saludo.
EliminarConocer qué existe al otro lado, es una misión mistagógica que siempre he anhelado, al igual que todos los doctores chiflados, protagonistas desequilibrados y un largo etcétera. No cabe duda de que al protagonista, El Destino le da sopas con honda con su meta por partida doble. Has destilado como quien elabora entre pipetas y retortas y matraces un buen whiskey, Pura Esencia de Horrores de Poe. Da la casualidad que Ligeia él lo consideraba uno de sus mejores relatos, y qué decir de La Casa Usher ¡¡¡¡ es para jugar a los dados con algunas cohortes infernales el poder anclar el pie en la mansión de Roderick Usher!!! Recibe Mis Consideraciones Más Aristocráticas y satisfechas por lo a gusto que me he sumergido en tu panorama!!!!!!!
ResponderEliminarHola Juan. Saber acerca de lo que hay más allá es uno de los misterios que más han movido la curiosidad del ser humano, y en literatura ha dado grandes historias. Muchas gracias por comentar. Un abrazo.
EliminarHola, Jorge. Como el doctor Frankenstein ante su criatura, nuestro protagonista también se horroriza de la suya. Quería conocer lo que había al otro lado y lo consiguió. Ahora pagará las consecuencias.
ResponderEliminarUn buen aporte para la convocatoria homenaje a Poe. Felicidades.
Hola Bruno. Creo que no se esperaba ese final, espero que vosotros tampoco. Un abrazo.
EliminarSimplemente me ha gustado leer este relato, que me ha parecido bien escrito y contextualizado con el tema de referencia a Poe y sus rasgos fundamentales de misterio, algo de erotismo sutil y miedo, mucho miedo. El desenlace muy bueno y esa curiosidad que raya en locura sobre el otro lado...
ResponderEliminarGracias.
Saludos.
Hola Clarisa. No se si el relato transmite miedo, pero si es así estaría encantado. Muchas gracias por tu comentario. Un saludo.
EliminarHola Jorge enhorabuena por tan excelente relato. Las referencias a la caída de la Casa Usher, y la verdad sobre el caso Valdemar me han encantado. Un saludo.
ResponderEliminarHola Ainhoa, me alegra que te gustase, gracias por comentar. Un saludo.
EliminarHola, Jorge. Para el que disfrute con la buena literatura y sienta predilección por Poe y las historias de terror, en general, a la fuerza tiene que haber disfrutado leyendo tu brillante relato.
ResponderEliminarParece que te empapaste bien de sus historias, pues el estilo narrativo recuerda bastante al suyo, lo cual ya supone un enorme logro.
Leyéndolo, recordé varias obras del Maestro, aparte de la explícita referencia a la casa Usher: " Entierro prematuro", " Ligeia" y sobre todo una de mis favoritas, " el caso de Valdemar".
Con todos estos fantásticos ingredientes has cocinado un plato terrorífico donde todo encaja y ni sobra ni falta nada, que se paladea con morbosa satisfacción y deja un persistente regusto a literatura de categoría.
Candidato a estar arriba, sin duda.
Suerte en el Tintero
Un abrazo, Jorge
Hola Paco. Siendo joven leí bastante de Poe, y para esta convocatoria he releído algunos de sus relatos y leído algún otro que no conocía, para intentar ponerme un poco en situación. También el caso Valdemar es uno de mis favoritos, y de os que más me impresionó la primera vez que lo leí. Estar arriba en el Tintero cada vez es más difícil, el nivel aumenta a cada edición, lo cual es muy de agradecer y nos impulsa a mejorar. Gracias por comentar, Paco. Un abrazo.
EliminarHola Jorge , un relato muy ameno he interesante , me has tenido en tensión y con intriga hasta el final , lo he disfrutado mucho.
ResponderEliminarTe deseo mucha suerte , besos de flor.
Hola Flor, me alegro que te haya gustado. Un abrazo.
EliminarHola Jorge, conocer que hay tras la muerte; creo que es la clave de la gran mayoría de las historias macabras. La imaginación ha rondado en torno a este misterio, llegando a la obsesión psicótica y a la locura. Este tipo de historias encajan en tu buen hacer literario. Un abrazo
ResponderEliminarHola Emerencia. Todos lo vamos a averiguar algún día, suponiendo que haya algo, el problema es que tenemos poca paciencia. Un abrazo.
EliminarHola, Jorge!! El protagonista quiere desvelar el misterio de la muerte. Para lograrlo está dispuesto a todo, incluso de hacerle daño a su esposa. Después se arrepiente pero es demasiado tarde y su final es trágico y terrorifico. Mucha suerte y un abrazo.
ResponderEliminarHola Cristina, creo que se arrepiente más bien por el susto que se ha llevado. Un abrazo.
EliminarBuenísimo, mantienes la atención en el relato todo el tiempo hasta su desenlace. Muy interesantes las referencias al espiritismo, hipnosis y galvanismo, tan de moda en aquella época. Creo que te irá muy bien en el concurso. Saludos.
ResponderEliminarHola Ana, si te ha mantenido pegada a la pantalla me alegra mucho. Eran unos tiempos en los que las ciencias estaban aún en pañales y se suponían muchas cosas erróneamente. Un Saludo.
EliminarGenial, Jorge. Me has hecho disfrutar de lo lindo. Has sabido impregnar tu relato del verdadero terror gótico, ese con el que se hizo famoso Allan Poe. Clasificaría, pues, tu relato como un clásico entre los clásicos. Enhorabuena.
ResponderEliminarUn fuerte abrazo.
Hola Josep, es tan solo un humilde homenaje al gran Poe. me alegra que te gustase. Un abrazo.
EliminarHola, Jorge.
ResponderEliminarTu personaje se creía un dios para jugar con la vida y la muerte a su antojo, y el juego le salió mal. La locura se lo llevó, o quizás realmente cohabita entre los dos planos. Las dos opciones dan el mismo miedo, así que felicidades.
Magnifico aporte, un gran trabajo el que nos traes.
Mucha suerte en el concurso.
Un abrazo.
Hola Irene. El final se presta a varias interpretaciones, puede ser que esté muerto, que su alma vague en un limbo impreciso, que... Muchas gracias por comentar. Un abrazo.
EliminarHola, Jorge. Magnífico relato en el que no solo tomas elementos de Poe sino de toda la batería de conocimientos que había en aquella época. Me encantó. Un abrazo
ResponderEliminarHola Mirna. Me alegro mucho que te haya gustado. Un abrazo.
EliminarHola, Jorge. Has creado un estupendo relato de terror gótico, en el que el protagonista, un médico algo trastornado nos va llevando de la mano por sus perversas maquinaciones para conseguir aumentar su conocimiento sobre lo que hay más allá de la muerte. La ambientación y la atmósfera beben de las fuentes de Poe con gran virtud en tus letras. Y finalizas con un desenlace en el que el añadido de la anterior dueña de la mansión Usher es la guinda de la escena de terror. Muy buen relato, seguro que alcanzará buena posición al final.
ResponderEliminarSuerte en el tintero y un abrazo.
Hola Carles, ¿trastornado el médico? que va, que va jaja. La competencia es muy fuerte, participar ya es un regalo. Un abrazo.
EliminarBuenos días, Jorge. Vaya relatazo con todas las premisas del género gótico que cultivaba Poe.
ResponderEliminar- La primera persona me parece la más adecuada para este tipo de cuentos.
- La ambientación y descripciones
- La era tardía victoriana y sus costumbres sociales
- El léxico
- El espiritismo de la época aproximada victoriana y sus costumbres sociales.
- La casa hechizada.
- El romanticismo rozando el erotismo.
Y ¡cómo no! El misterioso mundo del más allá y el macabro horror.
Así que reto más que superado, don Jorge.
Hola Isabel. En mi opinión la primera persona es lo aconsejable en un relato corto, siempre que por la estructuración de la trama se pueda echar mano de ella. La verdad es que la época Victoriana es un filón en cuanto a misterios y demás. Gracias por comentar.
EliminarHola Jorge, estupendo relato que va creciendo en intensidad y dramatismo. Me ha encantado leerlo. Enhorabuena. Un abrazo.
ResponderEliminarHola Dolores, me alegro que te haya gustado. Un abrazo.
EliminarHola Jorge he disfrutado mucho leyendo tu relato a pesar del miedo que siembras con tu protagonista.
ResponderEliminarMuy bueno si señor
Un abrazo
Puri
Hola Puri, espero no haberte asustado demasiado. Un abrazo.
EliminarEs curioso comprobar lo recurrente de la muerte. El ser humano no puede esperar al final para descubrir que es lo que hay más allá de la vida; es inquietante comprobar como esa curiosidad malsana se repite en muchos individuos que quieren erigirse como creadores, que no dudan en destruir o poner al limite su vida o la ajena. Solamente, para adelantar la información que tendremos todos de primera mano cuando nos toque... y después querremos volver.
ResponderEliminarMuy bien hilada la historia para recrear las dos de Poe.
Un abrazo, Jorge.
Hola Francisco, supongo que es la necesidad de quitarnos ese miedo de encima, pero todos terminaremos viendo lo que hay más allá. Un abrazo.
EliminarUn buen relato para quedar en los primeros puestos en el concurso. Un abrazo.
ResponderEliminarHola Mamen. Los primeros puestos están muy complicados, cada vez más. Un abrazo.
EliminarHola, Jorge. Muy buen relato, me ha encantado. Siempre me han gustado las historias que narran ese pasaje místico al más allá, y como siempre, nunca pueden terminar bien, pues, las cosas del "más acá", acá deben quedarse.
ResponderEliminarSuerte en el concurso.
Un abrazo.
Gracias Cynthia, el más allá siempre ha sido y será un misterio, y siempre tendrá ese poder de atraernos. Un abrazo.
EliminarBueno, paisano, bueno. Al principio pensé que nos ibas a contar una nueva versión de Frankenstein aderezada con un protagonista que es todo un clon de Poe pero, después, cambiaste de tercio y con ello la historia mejoró notablemente. La atmósfera está muy bien conseguida, el protagonista tiene todas las atribuciones de un ser deleznable: pederastia, crueldad y alevosía. Personalmente, lo que ya no me gusta tanto es el trato de la mujer como objeto erótico, aunque vaya muy en la línea Poeiana, eso hay que reconocerlo. Los elementos pedidos están muy bien acoplados al relato y se halla estupendamente envuelto en un lenguaje propio del momento. El final no me lo esperaba y supone un terror muy gótico. Me ha gustado eso del cazador cazado. Justo final para el villano.
ResponderEliminarUn abrazo y suerte en el concurso.
Hola MJ. Pues hablando de Frankenstein, hay una frase en el relato que está tomada de esa novela precisamente, del momento en que el doctor crea a su criatura: "Fue una triste noche de Noviembre". Suele decirse que no se debe acercar uno a la literatura con prejuicios, es curioso que el relato presenta a un individuo que no duda en asesinar para satisfacer su curiosidad, pero a nadie se le ocurre poner el grito en el cielo por ello ni hacer juicios de valor porque entendemos que es ficción y ni se justifica el asesinato ni se está incitando a los lectores a cometerlo, pero !ay cuando entran en juego nuestras ideas preconcebidas! entonces sí nos echamos las manos a la cabeza por conceptos como pederastia (algo que no existía en el XIX, donde los matrimonios con esa diferencia de edad eran comunes) o trato de la mujer como objeto erótico. Pobre personaje se hubiera creado si fuese un psicópata políticamente correcto encorsetado en los prejuicios del autor. Dar vida a un personaje deleznable no es tarea sencilla, y en conseguir hacerlo creíble y odiable reside gran parte del éxito de un relato de estas características. Después de todo, la literatura no va de relatar unos hechos de manera aséptica y monocorde, ni siquiera de alumbrar frases bonitas con cierto valor literario, va de transmitir sensaciones que traspasen la pantalla y no dejen indiferente al lector, y tocar esas teclas no es sencillo y desde luego no admite titubeos de índole moralista. No se si el remate supondrá el final para el villano, en ese sentido creo que admite más de una interpretación, pero que no le ha ido como él esperaba eso es seguro. Gracias por dejar tu comentario y tus impresiones. Un abrazo.
EliminarHola, Jorge. Me alegro de no haber empezado a leeros hasta haber publicado yo mi entrada, el nivel está muy alto y me habría acojonado un poco. Veo que tú también has superado el reto añadido insertando en el relato varias referencias o guiños poetianos con buen acierto.
ResponderEliminarTu historia me resulta familiar (en el buen sentido), por la narrativa empleada en este género y un ritmo que engancha desde el comienzo hasta llegar a ese final sin posible marcha atrás; haciendo valer el dicho ese de: Cuidado con aquello que deseas.
Este mes me lo habéis puesto más difícil que de costumbre y tendré que acabar echando mano del dado para hacer la selección y hasta del orden de los relatos.
Saludos y suerte.
Hola JM. Muy cierto lo que dices, el nivel en el Tintero está cada vez más alto y optar a estar entre los primeros no es tarea sencilla, pero creo que ello no es motivo para asustarse sino un reto que nos obliga a esforzarnos todavía más. Las votaciones es lo más ingrato de participar en las convocatorias jeje. Un abrazo.
EliminarTan bien educado, con carrera y viajsdo, se casa con una jovecita, encantadora la miers por donde la mires, medico de exito y teniendolo todo a favor...
ResponderEliminarSe obsesoona con descubrir kos secretos de la muerte.
Las obsesiones pueden con nosotros. Magnifica la descripcion de ella, tan sensual, y tan joven para estos tiempos pero no para aquellos
Construyes una trama propia, independiente e introduces sutilmente las referencias integrandolas perfectamente en la trama. Nos presentas a medio relato a la culpable de las desgracias del protagonista.
Luego se ralentiza para explicsr exhaustivamente el procedimiento deñ experimento.
Mal parada Leana y Madeleine y justamente, aunwue aqui la justicia no cuenta mucho, el protagonista, que nos termina contando este cuento autobiografico de ultratumba. Se van a juntar unos cuantos en el ultramundo de la casa usher.
Saludos y suerte
Hola Gabiliante. No te fíes de los educados con carrera, que a veces son los peores. Efectivamente los matrimonios con esa diferencia de edad eran más comunes en aquella época. Espero que los espíritus de la casa Usher hagan buenas migas. Un saludo.
EliminarHay también algo que recuerda a Lovecraft, por lo del conocimiento prohibido a los mortales. Las consecuencias de profundizar en algunas investigaciones. Es que Lovecraft ha sido un lector de Poe.
ResponderEliminarReconocí las historias. Hay algo en el personaje, del narrador de Ligeia. Sólo que no desea revivir a su primera esposa. Ya que Leana es su primera esposa. Sino usarla para explorar los misterios de la muerte.
Irónicamente, ha descubierto algos de esos misterios. Encontrándose con algo que no puede manejar. La aparición de Madeline Usher.
Saludos.
Hola Demiurgo. Si, la voz narrativa toma elementos de Ligeia, uno de los cuentos de Poe que inspiró este relato. Muchas gracias por comentar. Un abrazo.
EliminarEnhorabuena por ese tintero de bronce tan bien merecido para tu relato, Jorge.
ResponderEliminarUn abrazo.
Muchas gracias Carles, un abrazo!
EliminarMira que era difícil esta convocatoria dado los relatos de categoría narrativa de los compañeros, así que tienes que estar dando saltos de alegría, Jorge, por ese merecido bronce.
ResponderEliminar¡Enhorabuena!
Hola Isabel, pues si que era difícil, y no solo esta edición, desde hace un tiempo todas las ediciones son de alto nivel. Muchas gracias! un abrazo!
EliminarQuiero darte la enhorabuena por el merecido premio a este gran trabajo, es un honor y un placer compartir podium contigo. Un abrazo!!
ResponderEliminarGracias Isra, el placer es mío. Un abrazo!
EliminarEnhorabuena, Jorge, por tu brillante Tintero de Bronce, a un paso de la Plata. Uno más para tu nutrida colección.
ResponderEliminarUn abrazo, amigo.
Gracias Paco, un abrazo!
Eliminar¡Felicidades, artista! Super merecido premio. Gran nivel en tu historia. En realidad los tres sois de oro!
ResponderEliminarUn fuerte abrazo!!
Muchas gracias Maite. Un abrazo!
EliminarMe gusta lo que has escrito Me he revolcado feliz en tus letras
ResponderEliminarGracias Mucha!
EliminarHola, Jorge! Enhorabuena por ese Tinterazo de Bronce, muy merecido. Nos hemos quedado de nuevo a dos votos. Se está forjando una de esas rivalidades legendarias, je, je, je, una rivalidad sana, por supuesto. Me alegra mucho haber compartido podium de nuevo contigo e Irsa, y sobre todo con el nivel general de la edición.
ResponderEliminarUn abrazo y nos leemos!
Gracias Pepe. Pues si, otra vez un par de puntos de separación, la rivalidad es buena, nos hace tratar de superarnos cada vez más en función del nivel de los "rivales". Un placer compartir podium también con vosotros. Un abrazo!
EliminarFelicidades, Jorge, por ese Tintero de Bronce tan merecido. Enhorabuena.
ResponderEliminarMuchas gracias Bruno. Un abrazo!
EliminarBueno, abrió la puerta para descubrir los secretos que lo tenían obsesionado, aunque no como él esperaba.
ResponderEliminarUn relato excelente, Jorge, me ha gustado
Un abrazo
Gracias, misteriosa Mujer de Negro, nuestro protagonista también encontró el misterio aunque como indicas, de forma inesperada. Me alegra que te haya gustado. Un abrazo.
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